Agencia Touché Equipo

Nos apasiona tanto nuestro trabajo que lo hemos convertido en una forma de vida

Somos el esfuerzo extra que le ponemos a nuestra vida: maratones cruzando la Puerta de Brandemburgo. Tres poemarios y dos novelas publicadas. Dos discos referencia del noise rock español y dos apariciones en el cartel del Sonorama. Atletas, aventureros, músicos, poetas, foodies, frikis… Somos un mundo de pasiones al servicio de nuestro trabajo.

Mario — Director

Periodista de formación y publicista de vocación, tiene una máxima: ‘Sólo hay una manera de hacer las cosas: hacerlas bien’. Posee una memoria eidética, es capaz de recordar cualquier detalle, por lejano e insignificante que parezca. Un estratega, un perseguidor de sueños y un apasionado de su trabajo, cuyo verdadero éxito no radica en haber creado una agencia desde cero, sino en ver crecer a sus hijos felices. Chimenitos, los llaman.

Roberto — Creatividad

Estudió Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Salamanca. Cambió el traje y la corbata por la camisa de cuadros tras estudiar Diseño Gráfico. El diseño es su gran vocación y todo lo que hace está marcado por su inconfundible sello. Creatividad, imaginación y trabajo son su segundo nombre. Su banda sonora: cualquier música de vanguardia con la que torturar a sus compañeros del DownTown.

David — Copy

Estudió Publicidad y Relaciones Públicas. Escritor de vocación, ha publicado novelas y libros de poesía. Es una mente inquieta que busca experiencias en el mundo que le rodea para alimentar su creatividad. Puedes encontrarle dibujando en el pico de una montaña o disfrutando de las profundidades del fútbol de tercera división. Siempre a ritmo de rock y sacándole punta a todo.

Rubén — Programador

Una mente inquieta transportada en bicicleta, que demuestra talento en todo lo que hace. Aporta un poquito de su mundo creativo y artístico en cada trabajo. Ha cambiado su horario de sueño diurno para dedicarle tiempo al diseño web y a buscar todo tipo de soluciones audiovisuales. Habla varios idiomas, todos ellos informáticos. Cada día echa más leña a su cerebro con música, extraños documentales y cableado electrónico.